
A todas nos gusta este tipo de manicura que hace que nuestras manos adquieran una aparecia de limpieza y pulcritud. Es muy fácil conseguir hacernos la manicura francesa en casa. Para ello, antes de nada hay que que hacer una separación entre la zona blanca de la uña y el resto. Para ello, si no consigues localizar las guías específicas para ello, con un poco de cinta adhesiva o incluso con la parte curva de una tirita de las que usamos para tapar las heridas superficiales, nos harán la función para lo que queremos.
Pega lo que hayas elegido un poco más abajo de la línea natural blanca en todas las uñas. Con esmalte blanco, pinta ese extremo y deja secar bien entre capas. Deja el adhesivo puesto hasta que acabes. Con tres manos del color blanco, será suficiente. Después quita el adhesivo con cuidado, lentamente y elige un esmalte beig o rosado y pon una capa sobre toda la uña. Si el beig es de fondo transparente, podrás poner dos capas, pero ya dependerá de lo que quiera conseguir, de si quieres que el blanco se vea bien o se vea menos marcado. Para acabar y cuando todo el esmalte esté bien seco, pon una capa de esmalte transparente y habrás acabado. Si además te gusta poner un toque de fantasía compra unos stickers y aplícalos sobre la manicura y vuelva a poner otra capa de esmalte transparente.
esta muy bien la explicacion del pintado frances
Gracias reina